Organización civil que defiende los derechos de los consumidores y promueve un consumo responsable.
Vigilando la Industria Alimentaria es una herramienta digital enfocada en visibilizar, documentar y denunciar la influencia de la industria alimentaria en políticas públicas, especialmente en América Latina y el Caribe. Surge como una iniciativa impulsada por organizaciones de la sociedad civil (como El Poder del Consumidor y COLANSA) en respuesta al creciente poder de estas empresas sobre decisiones relacionadas con salud, nutrición y regulación.
En esencia, la plataforma funciona como un repositorio abierto y colaborativo de casos donde se registran ejemplos concretos de “interferencia”, es decir, acciones mediante las cuales las empresas buscan influir en gobiernos, ciencia o la opinión pública para proteger sus intereses comerciales. Ya incluye más de 100 casos documentados en distintos países, lo que permite identificar patrones recurrentes de comportamiento corporativo.
Uno de los aportes clave de la plataforma es organiza y analiza las estrategias de la industria. Entre las más comunes están el cabildeo político, las “puertas giratorias” (intercambio de personal entre sector público y privado) y la captura del Estado. Estas prácticas suelen buscar debilitar regulaciones como el etiquetado de alimentos, impuestos a productos poco saludables o restricciones publicitarias.
Además, VIA tiene un enfoque participativo: está diseñada para que académicos, periodistas, activistas y ciudadanos contribuyan con información, fortaleciendo la vigilancia colectiva. Esto la convierte en una herramienta no solo de investigación, sino también de incidencia política y rendición de cuentas, al exponer cómo operan las empresas y presionar por mayor transparencia.
En términos más amplios, la plataforma se posiciona dentro de un debate mayor sobre la relación entre intereses privados y salud pública. Su objetivo no es denunciar casos aislados, sino ofrecer una visión estructural de cómo la industria influye en políticas, ciencia y narrativas sociales en detrimento de derechos como el acceso a una alimentación saludable.